Mátalas, con una sobredosis de ternura

No lo había podido haber sacado de la cabeza. Apenas cualquier detalle, cualquier silencio y cualquier ruido le eran insoportables.
Abrió el periódico por la mañana, rutina clásica que le trajo otro recuerdo, después de varias páginas se encontró con el obituario. Había muerto.
Había muerto. Había muerto hace dos días. Salió de la cama, se bañó, y se miró al espejo, encontró a otra mujer. Se pusó un vestido negro entallado, medias de red, y una pamela que le cubría el pelo y la cara, tal y como le hubiera gustado verla.
Al llegar al cementerio, el día olía a gris, las tumbas todas del mismo tamaño y con la misma figura le recordaron los días monótonos que había llevado durante dos años, no había salido el Sol,
Reconoció caras, reconoció amigos, pero nadie logró indentificarle.
Llevaba un bolsón en la mano, al terminar el entierro, lo dejó junto a su tumba: sus libros, sus discos, su risa y su llanto. Dió media vuelta y se fue, volvería cada año.
Había muerto, y con el cuerpo había enterrado todo.
Y como diría Mecano: El 7 de septiembre sería su aniversario.

23 comentarios:

Anónimo dijo...

OBITUARIO, sólo como corrección.
Esta es una sensible pérdida para la comunidad blogueril mexicana.
No sé si ya también era tu esposo, pero si no tenías el apellido de casada, pero puedes empezar a usarlo...
Y a propósito! Qué decía su esquela? En qué panteón fue enterrado?

Décima Muerte


I

¡Qué prueba de la existencia
habrá mayor que la suerte
de estar viviendo sin verte
y muriendo en tu presencia!
Esta lúcida conciencia
de amar a lo nunca visto
y de esperar lo imprevisto;
este caer sin llegar
es la angustia de pensar
que puesto que muero existo.

II

Si en todas partes estás,
en el agua y en la tierra,
en el aire que me encierra
y en el incendio voraz;
y si a todas partes vas
conmigo en el pensamiento,
en el soplo de mi aliento
y en mi sangre confundida,
¿no serás, Muerte, en mi vida,
agua, fuego, polvo y viento?

III

si tienes manos, que sean
de un tacto sutil y blando,
apenas sensible cuando
anestesiado me crean;
y que tus ojos me vean
sin mirarme, de tal suerte
que nada me desconcierte
ni tu vista ni tu roce,
para no sentir un goce
ni un dolor contigo, Muerte.

IV

Por caminos ignorados,
por hendiduras secretas,
por las misteriosas vetas
de troncos recién cortados,
te ven mis ojos cerrados
entrar en mi alcoba oscura
a convertir mi envoltura
opaca, febril, cambiante,
en materia de diamante
luminosa, eterna y pura.

V

No duermo para que al verte
llegar lenta y apagada,
para que al oír pausada
tu voz que silencios vierte,
para que al tocar la nada
que envuelve tu cuerpo yerto,
para que a tu olor desierto
pueda, sin sombra de sueño,
saber que de ti me adueño,
sentir que muero despierto.

VI

La aguja del instantero
recorrerá su cuadrante,
todo cabrá en un instante
del espacio verdadero
que, ancho, profundo y señero,
será elástico a tu paso
de modo que el tiempo cierto
prolongará nuestro abrazo
y será posible, acaso,
vivir después de haber muerto.

VII

En el roce, en el contacto,
en la inefable delicia
de la suprema caricia
que desemboca en el acto,
hay un misterioso pacto
del espasmo delirante
en que un cielo alucinante
y un infierno de agonía
se funden cuando eres mía
y soy tuyo en un instante.

VIII

¡Hasta en la ausencia estás viva!
Porque te encuentro en el hueco
de una forma y en el eco
de una nota fugitiva;
porque en mi propia saliva
fundes tu sabor sombrío,
y a cambio de lo que es mío
me dejas sólo el temor
de hallar hasta en el sabor
la presencia del vacío.

IX

Si te llevo en mí prendida
y te acaricio y escondo,
si te alimento en el fondo
de mi más secreta herida;
si mi muerte te da vida
y goce mi frenesí,
¡qué será, Muerte, de ti
cuando al salir yo del mundo,
deshecho el nudo profundo,
tengas que salir de mí?

X

En vano amenazas, Muerte,
cerrar la boca a mi herida
y poner fin a mi vida
con una palabra inerte.
¡Qué puedo pensar al verte,
si en mi angustia verdadera
tuve que violar la espera;
si en vista de tu tardanza
para llenar mi esperanza
no hay hora en que yo no muera!







Villaurrutia

Generique dijo...

Quizá es cierto que mientras haya vida, hay esperanza. Y una vez que la vida se extingue se extringue también ese sentimiento, que si bien ya no ardía como ardió alguna vez, nunca se extinguió del todo; y en el lugar que ocupara esa flama que resistió distancia e indiferencia aún se puede ver el daño causado por un fuego alguna vez intenso.



¡Sonrie!

Falcon dijo...

Triste como cualquier perdida

Isteri dijo...

Mecano es la pura ley al igual que las medias de red.

beso barbón

Experimento efímero dijo...

Recuerda que cuando perdemos algo nos duele... pero nos hace más fuertes... siempre hay que tratar de sonreír y disfrutar la vida. Saber que ningún hombre está solo (o por lo menos creer en ese paradigma.. )

Darth Tater dijo...

Siempre quise una pamela negra... qué elegante. Y qué triste día oliendo a gris. Me gustó tanta nostalgia.

ciclo365dias dijo...

¿Cómo sigues? ¿Ya mejor?
Me gustó el detalle de la pamela y el olor grisáseo en acepción no-smog. Un abrazo

Manuel Aragón dijo...

Oh, la muerte, ese fiel vasallo.
Te recomiendo enormemente este poema:
http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=ver_poema1.php&pid=8913
que, además de ser magnífico, es recitado por el propio León Felipe. Extraordinario.
Un gusto tenerte de vuelta, aunque sea virtualmente.

Xavier dijo...

Muy bien, pero quién era la otra mujer?

Chosty dijo...

Mi tía Pamela es rosadita...

Luis Alvaz dijo...

Me gusta este estilo sombrío, pero siempre cargado de detalles que nos hacen reconocer muy bien al personaje en cuestión (una mujer bella pero decadente). Concuerdo con "ciclo365", lo de olor grisáceo es genial, como de prosa poética.

Quizá omitiría lo último sobre Mecano, o lo insertaría en el desarrollo del texto (como una especie de estribillo que además nos hace reconocer la fecha del deceso).

Un saludo y un abrazo.

la valedora dijo...

yo me quedo con el comentario de genrique... hay ezperanza...

sólo RSG y mi abuelita saben lo que es una pamela y usan el termino cotideanamente...

Bombero dijo...

Muy triste. Espero que te animes pronto. Besos RED SHOES GIRL. Y hasta pronto.

bandeàpart dijo...

ya revelé las fotos que te tomé, están increíbles princess, te van a animar cañon mi Grace Kelly!

Falcon dijo...

Me gusto el titulo del post, gran canción de Alejandro Fernández

Ambrosio Cajinas dijo...

En cambio, a mí no me gustó el título. No sabía que Alejandro Fernández cantaba una canción con ese título o frase, pero el tipo es tan mal cantante que cada que lo escucho me dan ganas de quedarme sordo. El olor a gris es una gran expresión.

El Charro dijo...

Mientras que haya canciones, mientras que haya recuerdos y mesitas arrinconadas; siempre seguira vivo... alas el 7 de septiembre siempre sera el aniversario....

Mait' dijo...

Waiting for next post...

etrescolectivo dijo...

chidou

ikerjauregui dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ikerjauregui dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ikerjauregui dijo...

que fuerte escrito!! la verdad creo que a mi me ha pasado!!! no hace tiempo. pero el mismo tiempo de lo ha dado todo!!! un beso

Snatcher dijo...

por que las morras se maquillan para ir a a la playa?, chiales, luego cuando no traen maquillaje se ven todas demacradas