Desperdicié mi noche

Y sí, sentí otra ves mi cuerpo frío, él lo intentaba todo, me tocaba aquí, me tocaba allá, me tocaba arriba, me tocaba abajo… NADA. Seguía tirada en la cama, con las sábanas deshechas, desnuda del torso hacia arriba, con una tanga de línea mínima, seguía con los tacones negros puestos, mis piernas estaban abiertas y mis rodillas en pico.
“Amor, porqué no lo dejamos para otro día”, le dije yo cansada de sus inútiles intentos de ponerme indecente, y de lograr ponerme un poquito mojada.
“Pero, ¿qué pasa?, no entiendo qué estoy haciendo mal”, ni yo, pensé para mis adentros, pero definitivamente no estaba haciendo nada bien. No había sentido ni su piel, ni su boca.
Insistente él, empezó todo por el principio, me dio un beso técnico en la boca, bajo con besos chiquitos por el cuello uno, uno, uno, tras otro, la piel no se me erizaba, y yo en solidaridad, pensaba en un poco de pornografía, no servía nada.
Lo quité de mi pubis lo agarré por la cara le di un beso de agradecimiento y le dije: “No ay que agobiarse estas cosas pasan, a lo mejor has perdido la práctica”, se quedó callado, se tiró en la cama mientras buscaba por todo el cuarto mi brassier, y me abotonaba la camisa que llevaba.
Me fui sin orgasmo, derretida llegué a mi casa, no vuelvo a llamarlo.

YAAAA... FOTOS









SOOO... ESTA SOY YO, PARA LA CLASE NO PODÍA PONER FOTOS MÍAS, POR LO QUE ESTA SOY YO: Y NADAMÁS:

SANBORN´S


Hoy madrugué, y como dato cultural, para aquellos que no me conocen, duermo mucho, pues de chiquita mi mamá me decía que cuando dormías crecías, (mido 1.50), me puse unos pants, y una camisa muy holgada ni siquiera me bañe ni me puse desodorante ni perfume, me fui tal cual disque a verificar mi coche.
Llegó al taller en donde me hacen el favor de llevarlo a verificar, para que no tenga problemas y que pase, y pues mientras me fui al Sanborn´s de enfrente (literal), a tomarme un café. Cabe aclarar que no iba a desayunar, ni comer ni cenar a un Sanborn´s desde que iba yo en secundaria, me entraron muchos recuerdos.
Entonces que llegó hecha una garra, sin peinarme, con unos Converse rosas, (si, si, si tengo Converse que me regalaron mis hermanos una Navidad, disque para que entrar en el ambiente de mi carrera) mis pants rosas y un suéter gris que no le daba nada, y una bolsa de aquellas que te regalan en Lancome cuando compras alguna crema (eso ya era una aberración), y que me siento en la barra, en realidad no quería nada, nunca desayuno, pero tenía que matar el tiempo y traía un muy buen libro que leer, sólo necesitaba el espacio, pedí un café.
Volteé a ver el lugar en el que me había metido, y me dí cuenta que realmente estaba bajando el promedio de edad como por 30 años, todas las mesas tenían señores de 60 desyunando con algún amigo, en realidad me dio miedo llegar a la edad de decir: "Nos vemos en el Sanborn´s", señores discutían de política, y algunos leían el periódico, las señoras se quejaban de sus maridos holgazanes, y las meseras de edad avanzada conocían a toda la clientela.
Me puse a leer un rato, no llevaría más de diez minuto, cuando se acercó un señor en traje café claro y corbata verde botella, que habría comprado en los años sesenta, y que seguía usando, y me dijo: "Señorita, me atrevo a decirle, que tiene una cara angelical, y que está usted muy bonita, que linda cara tiene", me quedé pasmada sin saber que contestarle, tenía unas enormes ganas de reírme, de la situación tan bizarra, en realidad iba horrorosa, me acababa de levantar hace una hora de la cama, pero me sentí tan halagada. Le dí las gracias y se dio media vuelta.
Me da tanto gusto que existan hombres (aunque estén en edad senil), que todavía se fijan en la cara.
Sentada en la cama estiraba las piernas para ponerse unas mayas de red negras, que aunque no calentaban mucho, orurecían sus blancas piernas y evitaban todo intento de algún intruso hacia su tanga, esta noche no quería sexo.
Se había atrevido a usar unas botas de cuero negras que cerraban en zig zag por atrás de su pantorrilla y llegaban hasta donde empezaban sus rodillas. Llevaban un vestido de satín que llegaba hasta el cuello y dejaba toda su espalda descubierta, desnuda hacia el frío de invierno que aterraba a la ciudad.
Salió del departamento cerró la puerta y se dirigió a la calle. Bajando las escaleras, sludó a su vecino que sin evitarlo lo cachó mirandola e arriba a abajo, se sintió bella, y supó que su objetivo había sido cumplido.
Caminó sola por la calle, sintiendo el aire frío, y sin encontrar ninguna estrella, la helada noche hacía que sus pezones sin desearlo se pusieran duros y que los poros de su piel empezaran a levantarse, siguió caminando.
Se paró frente a la entrada de un pequeño bar con algunas sillas de metal promocionadas por Corona, y hombres observando la pantalla en la que pasaban el partido de fútbol. Miró a su alrededor y se sintió tan segura de ser la más bonita del lugar.
Alcanzó la mirada de su aquel hombre, de aquel que le habia robado el sueño y la traqnuilidad, lo vio sentado juto a su esposa, se acercó y sin pensarlo y si mirarla a ella, lo besó. Lo besó en los labios, un beso dulce y suave, tranquilo y romántico, él seiguia sentado y no habia ni podio quitar la mano de su cerevza fría.
Se separó y lo vio a los ojos, su esposa se levantaba y sin decir ni una palabra dió media vuelta y camino hacia la salida, sintiéndose tan digna de haber besado los labios que tanto queria.
Silencio.
Esa noche no tendría sexo.

Quizá no era su pelo, ni siquiera eran sus ojos, tampoco era el vestido, ni los aretes nuevos que traía.... eran sus piernas.

DIA ROJO

Hoy el día es rojo. Naraja, soleado y dorado. Por eso me atreví a ponerme una mini skirt divina, un suéter de tortuga de cuello amplio y unos stiletos, mis piernas se veían preciosas. Recorrñi Sta. Fe caminando, y el día seguír ojo. Llovio

LLORANDO BAJO LA LLUVIA

Prendió la regadera. Parada de frente hacia la llave sintió como el agua poco a poco mojaba su pelo, llevó sus manos hacia la cabeza y bajo hasta taparse los ojos. Quería llorar, pero le parecia ridículo desperdiciar tanta agua. No dejaba de pensar en la escena que acababa de pasar, él la miraba apoyado en el cofre de su coche, y ella parada enfrente sin poder hablar. " ¿De qué querías hablar?", ella no supo contestar. Por primera vez había bajado la retaguardia y había dejado sin habla al loro de mujer que era.

Se quería ir, queria correr, no dejaba de preguntarse porqué había manejado hasta allí, hacia él. Lo único que pudo contestar fue una pequeña sonrisa fría, llena de poco orgullo, y de un mínimo de dignidad que le quedaba.
El agua seguía bajando por su cuerpo y no podía levantar la mirada, se sentia arrepentida. Quedaron tantas cosas por decir, tanto que explicarle, quería incluso rogarle que volviera con ella, que no la dejara. Inventó diálogos, palabras convincentes que sabía que lo harían regresar, pero ya todo se había acabdo, su dignidad de mujer no le permitiría volver a buscarlo.

Temblaba, las manos le temblaban, las piernas le temblaban y no pudo manterse en pie, se acostó en el piso de la duch., Sentía las tranquilizantes gotas en su vientre, y como el agua llenaba su pequeño ombligo, le recordó a él, a sus caricias, a su cara, a su pelo, y a los picos sin rasurar de la barba. Impotente, quiso llamarlo, con los diálogos preparados, y con la imagen de un beso eterno, quiso llamarlo, pero sabía que lo que dijera sería en vano, ella había dejado de importarle.

Pasando el jabón por su brazo, se reprochaba porqué no le había dicho que lo amaba, porqué no había podio pedir perdón por hechar todo a perder, por dejarlo ir, que en realidad solo quería recuperar lo que llevaban, quería que la amara otra vez. Te creo, quería creerle, te creo, te creo.

Se puso en pie para enjuagarse el jabón en el cuerpo y dispuesta a ponerse el shampoo, lloró, pero nadie distinguió las lágrimas, ni ella, lloró porque se sentí perdida sin él, porque quería oír su "mi amor" otra vez y no sabia que hacer. Se sintió vacía y sin rumbo fijo, se sintió con ganas de gritarle que la mirara, no creía cómo todo se había ido por nada, supo que era imposible recuperarlo.

Se talló los ojos, cerró la llave, esperó, miró fijamente la llave y salió de la regadera, se envolvió en una toalla, se dirigió hacia su celular y borró su número, no volvería a llamarlo.

¿BUENO?

Amiga, hoy lo ví otra vez, no sabes lo guapo que se veía, traía una de las camisas que me encantan. Sí esa azul con rayas que me vuelve loca, no sabes como se le veía la espalda era impresionante.

No sé fue muy raro, fuimos a un lugar alucinante, puros hombres, era una especie de table dance. Suena raro pero era el lugar perfecto. Te juro que no iba con ningún tipo de intención.

Yo llevaba puesto el vestido negro que compramos juntas, si ese de Bimba y Lola en Madrid. El perfecto Little Black Dress, pero no me cambié para verlo, llevaba todo el día con el mismo outfit, unas botas pegadas al muslo negras, y un cinturón ceñido al cuerpo, la cara sin pintar,totalmente al natural, aunque no lo creas, y ni siquiera iba peinada, levaba el pelo recogido, y uno o dos pasadores para que no se escaparan nada, ya sabes lo de siempre. Supongo que me veía bien, digo al final me besó.

Si, me besó fue increíble, no sabes cómo extrañaba sus labios, fue tan raro y totalmente accidental. Ni siquiera estaba coqueteando, no sé, estaba solamente riendo y nos besamos, de verdad que todavía lo siento en mi boca. Estuve a punto de ir a dormir con él.

Si, ya sé que estoy loca y que no estoy pensando las cosas, también sé que todo es imposible y que no es para mí, y que seguro me lastima, pero me encanta, me tranquiliza tanto.

No, no sé si lo vuelva a ver. No creo que salga con él. Pero lo quiero.

TORMENTOSO FIN DE SEMANA

Jueves: Él se va a cenar con sus amigas, ella le había dicho que tenían, una fiesta. Ella se va a la fiesta, él llega tarde, y de mala gana. Se van juntos se pelean en el coche, él le dice que ella se queja mucho, ella le dice que no va a cambiar. Ella le dice que sinete que él no la quiere.

Viernes: Él no llama. Ella no espera la llamada. Él no llama, él está enojado. Ella lo llama, para que lo acompañe a una fiesta. Él no la quiere ver, se lo dice y no se ven.

Sábado: Él no llama, ella no lo llama, no se ven

Domingo: No llaman, todo esta destruido. No se ven. Hablan por teléfono, ella enojada y con coraje, termina la relación. Él no entiende porqué. Ella no sabe si hizo o correcto

Mi primera vez quiero que sea:

1. Con alguien que yo ame, y que me ame de regreso
2. Quiero que sea en un lugar especial, fuera de la ciudad, ni en su cama ni en la mía.
3. Quiero tener un outfit especial, y que sea sólo para él.
4. Quiero que sea un día que vengamos de cenar, y ener todo hablado y preparado.
5. Que el olor sea perfecto, y que me quede impregnaod a lo que huele.
6. Quiero sentirlo junto a mí en todo momento.
7. Dormir toda la noche con él, desyunar junto con él, y pasar todo el siguiente día juntos.
8. Tener unas flores en cunato regrese a mi caa, sabiendo que él las mandó y que era muy importante para mí y para él.